Museos Tambien son Aulas
Martes, 23 Septiembre 
Se aprende y no se toca: En Cuba, los museos también son aulas. En un proyecto premiado por la UNESCO, los niños cubanos toman clases de historia en las salas de los museos de La Habana.
Ebert quiere ser capitán de barco desde que vio una figura de arcilla de Simón Bolívar navegando durante la gesta libertadora, y el inquieto Frank, historiador. Ellos son dos de los 18.000 niños que fueron a la escuela en los museos de Cuba, en un ingenioso proyecto premiado por la UNESCO.
Con sus ojos vivaces castaño oscuro, Ebert mira a través de la vitrina que contiene una de las piezas de la exposición de la venezolana Glenda Mendoza, en la Casa Simón Bolívar, una de las 13 instituciones que albergan aulas-museo en La Habana Vieja.
“Me gusta mucho porque se ve con valentía. Iba en el barco a defender a Venezuela, Colombia, Panamá, a Cuba y a otros países para que no fueran esclavizados”, dice el pequeño de 10 años, mientras señala con uno de sus deditos la figura policromada.
A Frank le llama la atención el Bolívar que, de rodillas, le ofrece un ramo de flores a Manuelita Sáenz. “Se ve el amor que tenía en su corazón, ella luchó al lado de él”, asegura, con su pañoleta roja de “pionero” un tanto desaliñada a esa hora del día, a la mitad de la jornada escolar de ocho horas.
